Reformas de 1860 a 1898
Continuando con las reformas, en junio de 1868 se procede por parte de la Junta Directiva del establecimiento balneario a aumentar el número de camas para los enfermos de seis a diez, a la vez que se construye en el salón prolongado de la planta baja del establecimiento un baño depósito de agua sobrante del manantial para con ella atender y graduar con mayor prontitud la de sus piscinas.
En 1877 para dar mayor luminosidad a la galería de baños se construyen las elevadas bóvedas que son las que existen en la actualidad.
Distintas imágenes de la galería del siglo XIX con sus bóvedas
En 1880 se propone el derribo de la tapia que bordeaba el establecimiento y su sustitución por un zócalo de cantería y verja de hierro, comprándole para ello el huerto a Eulogio Navas Asensio en 1883 por 2.040 pesetas. Asimismo, en este año de 1880 se cambia la techumbre de madera de la galería por abovedado de cemento y ladrillo sobre los arcos de piedra labrada, resistente y de respetable altura. Igualmente se sanean los terrenos contiguos para evitar las continuas filtraciones. En este mismo año se eleva un segundo piso con gabinete de inhalaciones y pulverizaciones (seis en total), dormitorio para médico, local y cocina para el encargado del edificio.
Gabinetes de Inhalaciones y pulverizaciones
En 1881 el pavimento de la sala de baños, antes de piedra, se cambia por madera en forma de rejilla, con la ventaja de dar fácil salida al agua que se derramaba a la entrada y salida del baño, aparte de evitar la desagradable impresión de tocar la losa fría con los pies. Se sustituyen las pilas de granito por otras de mármol de elegante hechura, por lo que todos los cuartos estaban provistos de una pila de mármol, dos grifos, uno para el agua fría y otro para el de caliente, una mesita con su correspondiente cajón, un espejo, dos butacas y una percha. En un extremo del edificio se construyen dos gabinetes más, iguales en todo a los anteriores, en los que se bañan los enfermos que adolecían de erupciones cutáneas u otras afecciones, y por último se estableció un departamento de duchas.
Bañera de granito a la izquierda y de mármol a la derecha
Entre 1883 y 1884 se realizan las obras proyectadas años anteriores. Se adquirió el terreno adyacente y se destruyó la tapia que afeaba el establecimiento, reemplazándola por una elegante verja de hierro sobre zócalo de cantería labrada (todavía queda parte de ella en la actualidad).
Se procedió a la instalación de un gabinete especial de duchas del que carecía y que era indispensable y en el que se coloca una pila de mármol para baño general cuando se necesitara. Se formaron dos depósitos o cajones de madera forrados de zinc y de forma casi cúbica con agua caliente y fría. Se trasladó el baño general de mujeres a otro sitio, construyendo uno espacioso con gradas de piedra labrada, revestido de cal, dejando así la galería para baños particulares solamente. Se aumentaron cinco pilas de mármol blanco que sumadas a las quince anteriores dan un total de veinte. Además de las dos más antiguas, los dos baños generales, uno para cada sexo, y las tres pilas para enfermedades contagiosas, las dos de zinc portátiles, los baños de asiento que existían y otros para baños locales, y además los gabinetes para inhalaciones y pulverizaciones, se consideraban por entonces suficientes para el servicio del establecimiento.
Vista de la verja y el zócalo de cantería. En la fotografía de la derecha aparece el año de su construcción
Entre finales de 1884 y principios de 1885 se proyectó y cubrió el cauce o servidumbre de aguas limítrofes al jardín con una alcantarilla. Se proyecta la construcción de la escalinata que baja al jardín en la desembocadura de la calle del baño. Se enlosa desde la puerta principal del balneario hasta la entrada del edificio. Se contrae un préstamo de 15.000 pesetas para terminar las obras del balneario por tres años.
En 1887 se reforman los departamentos de chorros e inhalaciones. Para ello se hizo un bonito kiosco para las inhalaciones, poniendo también en lo alto del edificio los depósitos para duchas de agua fría y caliente, teniendo así mayor presión. Se edificó también sobre la galería de baños dos espaciosos salones elegantemente decorados, destinados uno para tertulias y baile y el otro para billar, tresillo (juego de naipes), etc. Además, una sala para la Junta Administrativa. El total de la altura de las habitaciones era de cuatro metros y medio.
Paralela a estos salones se hizo una galería de 32 metros de longitud con balcón de hierro, y a ambos extremos de la galería se pusieron cuatro retretes con inodoros y agua. En el jardín colocaron otros doce sofás de hierro y madera teniendo ya veinticuatro y aumentado el número de farolas; todas estas obras importaron unas 40.000 pesetas.
En 1890 se cambia la escalera que daba acceso a la galería de baños. Se coloca sobre bóveda el piso del salón en el que se pusieron cinco cristales de un metro cuadrado de superficie.
En 1892 se reemplaza el kiosco de inhalaciones por una elegante mesa donde se pusieron seis tubos y se compró una bomba para las pulverizaciones.
En 1894 se construyeron dos recipientes en el antiguo depósito al sur de la galería de los cuartos de preferencia, de unos ciento veinte metros cúbicos. (En total cabían ya 2.600). En realidad, se hicieron tres grandes depósitos en el mismo muro izquierdo de las galerías. Se aumentaron en cinco las pilas que con las veintiuna anteriores daban un total de veintiséis en veintiuna habitaciones, de las cuales cinco tenían dos pilas cada una que eran los números tres, siete, ocho, diez y diecinueve. En el extremo sur de la galería se puso un baño de asiento empotrado para que no se lo llevaran. La fuentecilla para beber se trasladó al interior del edificio, frente a la escalera. (En estas obras aparecieron diez aras votivas todas con inscripciones romanas, además de muchas monedas con bustos de emperadores romanos, anchos y sólidos muros e infinidad de cañerías pertenecientes a la antigua terma de origen romano).
Baño de asiento de mármol, fuentecilla para beber y algunas aras y monedas encontradas en estas obras
En 1895 se construye un kiosco octogonal de casi dos metros de lado en el centro del cual se coloca una doble bomba aspirante para subir el agua del depósito central del jardín y verterla en los dos laterales.
En 1898 se construye la terraza del establecimiento y se establece un departamento de pulverizaciones, estufa y fuente para beber en la parte del jardín donde estaba el kiosco. En la galería de baños, se coloca un inodoro donde había un baño de asiento, llevando éste a una habitación inmediata.
Para evitar que el balneario sufriera inundaciones debido a las avenidas de arena y su posterior atascamiento, se decide recoger unos setenta centímetros el zócalo y la verja de la parte norte del edificio dejando entre estos, y la pared de la huerta de Vicente Pozas (donde se construyó el Hotel Balneario en 1927), un canal descubierto para que corrieran las aguas.
Terraza del Gran Hotel situada encima del cauce que separaban las dos fincas.

Siglo XX
En 1901 se construye el depósito en la pared norte del jardín y contiguo a la galería de baños con una capacidad de 3.600 metros cúbicos. Se establece que la diferencia de alturas entre el fondo de las pilas y del depósito no debía ser inferior a cuatro metros.
En 1906 se procede al proyecto de la construcción del nuevo pabellón llamado de preferencia. El arquitecto fue Santiago Madrigal. Se construyó en el espacio comprendido desde la pared norte del departamento de inhalaciones y pulverizaciones hasta la verja que entonces limitaba el jardín por la parte norte. Incluía la obra doce baños particulares, sala de espera, retretes y cuartos para los bañeros. Los torreones que se construyen sirven para alojar en su interior los dos depósitos necesarios para abastecer los baños de agua fría y caliente. Con los nuevos cuartos construidos ya se eleva a 38 el número de pilas que contenía el establecimiento.
Exterior e interior del pabellón de Preferencia
Para armonizar el antiguo y nuevo pabellón se hace una obra consistente en abultar los zócalos, impostas y cornisas para obtener el agradable claroscuro propio de la división racional de las fachadas. Se acusan al exterior las jambas de los huecos para dividir la línea horizontal que resultaría demasiado severa. Se quitaron las vigas de madera y se cambiaron por arcos primero y vigas de hierro después (sala de inhalaciones).
A la izquierda fotografía de 1904 con la fachada anterior a las obras de 1906 y a la derecha como quedó después.
En 1912 se hacen mejoras en la galería de baños, arreglos en la terraza y techo del nuevo pabellón y se acordó hacer un nuevo gabinete de consultas en el local intermedio entre el actual y el pabellón de inhalaciones, teniendo de este modo los enfermos sala de espera de la cual antes se carecía.
En 1913 dado el número de obras hechas en el balneario, se resintió parte de la bóveda del depósito del manantial llamado “columna”, y después del informe emitido por el maestro albañil Eloy Gómez Guijo, se aprobó por parte de la Junta el construirla nuevamente.
En 1917 el director-médico del establecimiento pide a la Junta del Balneario que era necesario construir un pabellón análogo al de preferencia y dedicado principalmente a aumentar el número de pilas más otros gabinetes de inhalación, pulverización y salas para gargarismo. Creía además como solución más conveniente que la edificación que se proyectara debería ir sobre la heredad o tierra de labor colindante con el establecimiento en su parte norte (actual Gran Hotel) y cuya propiedad pertenecía a la viuda de Fabián Rincón. La Junta contesta que sería muy caro el importe porque la dueña pedía 50.000 pesetas por la venta por lo que la Junta no aprobó tal petición por el elevado coste de la misma.
En 1919 se compran cien sillas de madera destinadas para el salón de recreo y pabellones de preferencia y pulverizaciones.
A partir de esta fecha el balneario es alquilado por setenta y cinco años a Alejandro Lerroux, quien cedió sus derechos a Miguel Ferrero Pardo y las obras dejaron de proyectarse. Poco sabemos de las reformas que se hayan podido hacer durante el arriendo, lo más destacable fue adecuar la primera planta para hospedaje, llamado “anexo del hotel”. La falta de obras para adaptar el edificio a los nuevos tiempos hizo que sus instalaciones quedaran obsoletas, y solo se realizaron escasas labores de mantenimiento.

En 1995 se construye un nuevo edificio, frente al antiguo, consiguiendo un conjunto termal muy interesante. Construido con la ayuda de la Junta de Extremadura y del F.E.D.E.R., consta de una planta baja para la recepción, consultas médicas, sala de estar, sala de vestuarios, sala de juntas, escalera y una entrada lateral. En la planta primera que se accede por rampa, dos ascensores y escaleras, se divide en dos partes, una, para los aparatos respiratorios con cabinas para inhalaciones y pulverizaciones, y otra para los locomotores, con bañeras especiales, zonas de chorro a presión, estufas de vapor y salas con hamacas para reposo. En la planta segunda, cuenta con piscina para tratamiento, gimnasio, solárium, sauna, masaje, helioterapia, etc.
Fotografías del exterior e interior del balneario nuevo
Siglo XXI
Tras las excavaciones realizadas en la terma romana en1998-1999 y ya en pleno siglo XXI, se reforma totalmente el interior del edificio antiguo, conservando las estructuras exteriores y construyéndose nuevas salas para baños, masajes, parafangos, aerosoles, piscinas, etc. Sobresalen las impresionantes piscinas termales que se ubican en la parte baja del balneario junto a la exposición museística, con bóvedas de ladrillos seculares, suelos de mármol blanco adornando la nueva estancia con estatuas clásicas sobre un bello templete y como trasportadas desde la antigüedad.
Exterior e interior del edificio que alberga la terma romana
La exposición museística se inauguró el 9 de noviembre de 2019. En ella se puede visitar y ver el mayor número de aras votivas romanas encontradas en un contexto termal en toda España, la piscina original romana de la terma, monedas romanas que se usaron como ofrendas, explicación de la importancia de la Vía de la Plata como lugar de tránsito de ideas, personas y mercancías a lo largo de su historia. Explicación de los distintos usos del agua termal, reformas que se han hecho a lo largo del tiempo y las medallas conseguidas por este balneario en las distintas exposiciones nacionales e internacionales que premiaron la bondad de estas aguas termales. Asimismo, se pueden ver imágenes de algunos personajes famosos que visitaron el balneario.
A partir de estas obras el complejo termal de Baños de Montemayor lo componen dos edificios, el antiguo, llamado ahora “Termas Romanas” y el construido en 1995 denominado “Balneario”.
Algunas fotografías de la exposición museística




































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