Paseando por las calles de Baños podemos ver algunos escudos heráldicos de familias que tenían cierto abolengo, entre ellas la del apellido Flores-Rengifo. Uno de dichos escudos podemos verlo en frente de la fuente de los Mesones (Calle Vía de la Plata), donde la barandilla de un balcón está incrustada en medio del escudo y en él aparecen las armas de dicho apellido: un castillo, un león rampante y tres flores de lis. En esta casa vivía el doctor Rengifo y luego la dejó en herencia a la capellanía que fundó con sus bienes y los de su hermana María Flores-Rengifo en 1635.
Escudo y armas del apellido Flores-Rengifo

Hay otro escudo en la plaza de Hernán Cortes que pertenecía a la familia Flores-Rengifo y Tostado. En él aparecen un castillo, un león rampante, tres flores de lis y una cruz con las puntas en forma de flor de lis, este último símbolo pertenece a la casa de los Tostado.
Escudo y armas de la familia Flores-Rengifo Tostado

Si vamos a calle del doctor Rengifo, nº 17, podemos ver una de las casas más antiguas de Baños, que tiene un escudo en su fachada, pero no tiene armas dentro de él. Las armas son las figuras, símbolos y elementos gráficos que se encuentran dentro de un escudo o blasón. Una vez explicado esto, veamos las causas por las que dicho escudo no tiene armas.
Parte de la fachada y escudo que aún se conserva en la casa de la calle Doctor Rengifo
Sobre 1742 el vecino Fernando Flores-Rengifo (1711-1772) construyó una casa en la antigua calle Real (hoy doctor Rengifo), y puso sobre la fachada un escudo con las armas de sus ascendientes los Flores-Rengifo: un castillo, un león rampante y tres flores de lis. Durante esos años Fernando ocupaba el cargo de alcalde, gozando de poder e influencia, y poco después de dejar esos cargos, en 1749, el concejo de Baños parte de Montemayor, decidió poner un pleito contra Fernando Flores-Rengifo por haber construido un escudo con las armas de sus ascendientes, sin que le correspondiera por no ser del Estado Noble, es decir quiso pasar del Estado General al Estado Noble con dicho escudo.
El concejo justifica esta medida porque Fernando Flores-Rengifo, sus padres y abuelos habían participado en el repartimiento de los impuestos señoriales como reales por lo que no eran considerados nobles y como solo estos pueden colgar sus armas en el escudo, el concejo decidió acudir a la sala de Hidalgos de la Chancillería de Valladolid para que le obligaran a quitar el escudo o bien picar las armas de este.
Documentos que justifican el pleito presentado por el concejo de Baños parte de Montemayor
Los miembros de la sala de hidalgos de la Chancillería de Valladolid emiten una Provisión Real, donde se obliga a Fernando Flores-Rengifo a quitar el escudo o picar las armas que había puesto en él, y pagara una multa por tal acción.
Por su parte Fernando Flores-Rengifo y en su nombre el abogado contratado, expone en el pleito como defensa que la familia Flores-Rengifo siempre usó en los escudos o sepulturas de la familia las armas de un castillo, un león rampante y tres flores de lis, por lo que pide se anulara dicha Provisión Real.
Y para justificar esto, hizo acompañarse de ambos párrocos de las iglesias de Baños, así como de un notario apostólico y recorrieron las distintas casas donde los Flores-Rengifo tenían en ese momento escudos, así como las sepulturas que llevaban el mismo con sus armas.
Parte de los documentos de la defensa que hizo Fernando Flores-Rengifo en el pleito de 1749
Se fue a la casa de la capellanía del doctor Rengifo situada frente al caño de los mesones, donde se ubicaba un escudo al lado del balcón con las armas de los Flores-Rengifo (existe hoy día). También a la casa del hidalgo Santos Gómez Flores-Rengifo, pariente de los Flores-Rengifo y en su casa existía otro escudo con las mismas armas. También acudieron a la casa situada frente a la de la capellanía del doctor Rengifo, cuyos dueños eran la familia Flores-Rengifo y Tostado, quienes tenían puesto un escudo con las armas conjuntas de los Flores-Rengifo y Tostado.
Por último, visitaron las dos iglesias donde había sepulturas con el escudo de los Flores Rengifo, en la del doctor Rengifo y la de su hermana María Flores-Rengifo. Así como de otro miembro de la familia que había sido sacerdote en 1744 en la iglesia de santa María llamado Francisco Flores-Rengifo.
En primer lugar, Fernando Flores-Rengifo defiende que viene de linaje antiguo de hidalgos (cosa que es verdad por los datos que encontré en varios pleitos de dicha familia), y segundo lugar, que llevaba tiempo ya viviendo en la casa con dicho escudo y armas. También alude a un pleito que hizo y ganó en 1537 su quinto abuelo Juan Flores-Rengifo casado con Catalina González, junto a sus hermanos Pedro y Diego Flores-Rengifo, demostrando su hidalguía.
Al final el escudo no se quitó de la fachada, pero sí se picaron las armas. El error que cometió Fernando Flores-Rengifo al querer ponerlas, fue no presentar un pleito a la sala de Hidalgos de la Chancillería de Valladolid para demostrar su hidalguía como hicieron sus antepasados y así pudieron ser considerados hidalgos y poner sus armas en el escudo.










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